24 Oct 2012

4G necesita regulación

 

Actualmente, la industria móvil en Chile es una de las más competitivas a nivel mundial. Tiene por sobre los 22 millones de abonados, con tres actores consolidados (Entel, Movistar y Claro); cuatro, ingresando al mercado (Nextel, VTR, Virgin, GTD Movil); y otros operadores virtuales por ingresar. A esto se suma un crecimiento del 80% en las conexiones móviles 3G en el último año y la masividad de los aparatos smartphone, lo que hace necesario implementar y habilitar una tecnología superior de transmisión, junto con ampliar las frecuencias de espectro para los distintos actores del mercado.

En ese contexto, 4G surge como la cuarta generación de tecnologías de comunicación móvil. Esta nueva tecnología permite, con mayor banda ancha, una mejor comunicación entre módems, dispositivos inalámbricos y móviles. Con ella, la velocidad puede variar entre 100 Mbps en movimiento a 1 Gbps en reposo, es decir, 10 veces más rápida que la actual conectividad 3G, lo que abre un mundo de posibilidades de conectividad que con las actuales capacidades se hace imposible. Entre ellas, la masificación del trabajo remoto, ampliación de los servicios que las empresas proveen a sus clientes, la comunicación machine to machine y aplicaciones de geoposicionamiento, por mencionar algunas.

Chile lideró por mucho tiempo los avances tecnológicos en la Región, pero tuvo un período de distracción, lo que permitió que otros países fueran más audáces en licitar 4G con un año de anticipación y tener la portabilidad numérica para hacer un mercado más competitivo, con el objetivo de bajar los precios y masificar la conectividad móvil. 

Hoy, es posible afirmar que estamos retomando el rumbo del liderazgo, realizando las licitaciones de frecuencias, permitiendo el ingreso de nuevos actores, entre otras cosas. Sin embargo, es preciso correr, ya que las demandas de los usuarios en transmisión de datos es cada día mayor. Estar conectados a las cámaras de seguridad del hogar; tener equipos conectados a la red vía wireless para realizar pedidos del supermercado; que las empresas puedan conectar sus aplicaciones y servicios en línea en diversos puntos geográficos; o generar mejores aplicaciones para las industrias agroindustrial, minera, forestal y de salmones, son sólo unos pocos ejemplos que permitirán mejorar la productividad y competitividad de Chile en el contexto mundial.

No obstante, se hace urgente que se regulen los precios de los servicios y que estos últimos se cumplan a cabalidad. Si el servicio de conexión de datos que nos venden dice ilimitado no puede haber una letra chica en que el operador se blinde para bajar la velocidad 3G contratada a una velocidad de 2G. Si eso se vuelve a repetir en 4G sería una burla a los usuarios. Es ahí donde la Subtel debe preocuparse y exigir que el servicio que las empresas brindan sea cada día mejor.

 

Por Alex Lagos González, gerente Comercial de Tecnova