12 Mar 2013

Calidad y TI, adiós escepticismo

 
La calidad en la industria del software es un concepto vivo, parte de la visión de una empresa; no solo un certificado pegado en la pared. Por eso, todas las empresas que fabrican software debieran tener un área de calidad independiente que cetifique que, lo que se está contruyendo efectivamente cumple con los requirimientos del cliente. No puede ser que el área de desarrollo sea juez y parte a la hora de ver por la calidad.
 
De ahí la importancia de crear un área dedicada solo a la calidad, como parte de una política corporativa. El principal beneficio es el cambio cultural que se provoca en la organización, el cual implica un ordenamiento generalizado de cómo se establece el trabajo, cómo debe ser implementado y cuáles deben ser las entradas y salidas de información en cada parte del proceso. Obviamente, esto se traduce en una mejora de cumplimiento de plazos, así como en la gestión de los proyectos y productos de mejor calidad que cumplen las expectativas de los clientes. Los cuales, a su vez, de a poco comprenden que este tipo de prácticas entregan resultados concretos, marcando una diferencia importante a la hora de contratar una empresa que tiene este tipo de prácticas versus las que no.
 
Más aún, si se quiere comercializar fuera de Chile es fundamental tener acreditaciones internacionales, reconocidas a nivel mundial, en cuanto a la calidad. Son la carta de presentación en un país en el que no se tiene historia. Se torna indispensable hacer un quiebre en relación al escepticismo que existe respecto de los beneficios que aportan las políticas de calidad en la construcción de software. Es una necesidad urgente.
 
 
Por Francisco Valdés Barrera, gerente de Tecnología y Calidad de Tecnova.
 
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