17 Nov 2016

La Internet de las Cosas también llega a las Pymes

De acuerdo con Gartner, 2016 terminará con 6,4 mil millones de cosas conectadas a internet en el mundo, un 30% más que en 2015. En América Latina, según la Asociación Internacional de Operadores Móviles, ese número podría alcanzar los 62 millones enlos siguientes seis años; y en Chile, la autoridad estima que ya son más de 170 mil los objetos conectados entre sí. La Internet de las Cosas, o también conocida por su siglas IoT, es una tendencia que tiene la ventaja de que es transversal a diversos rubros y, más allá de la conectividad, si se aplicade la manera adecuada puede acarrear importantesbeneficios de negocios al optimizar la producción y disminuir los costos. Más aún, puede significar también un importante atractivo para proveedores de servicios y una fuente de nuevas oportunidades. En ese contexto, dicen los expertos, la pyme no es una excepción, siempre y cuando se de el tiempo para informarse de esta nueva tecnología y de qué manera puede ser un aporte de valor a su gestión.
 
VENTAJAS Y APLICACIONES
 
Entre las principales ventajas de la IoT se aprecia la posibilidad de anticipar fallas, mantenciones, mayor control de activos móviles y fijos, trazabilidad y ubicuidad. Por lo mismo, en Chile se está apreciando un creciente desarrollo en el monitoreo de flotas, vehículos o activos a través de dispositivos GPS, también en lo que es control remoto a través de cámaras de seguridad y puntos de venta (POS).
 
Según Cristián López Urbina, gerente Unidad Cloud de In Motion, las nuevas tecnologías siempre traen beneficios. En el caso puntual de IoT, ésta se puede incorporar en diversos ámbitos, como salud, seguros, bancos y ciudades inteligentes, entre otros usos, lo que permite conocer e interactuar en tiempo real. “En IoT hay infinitas aplicaciones. Por ejemplo, seguros automotrices de pago por uso y comportamiento al conducir; beneficios de personal por tener actitudes medidas poco sedentarias; domótica, seguridad y control automático de agricultura”, asegura el experto. El IoT permite el desarrollode soluciones capaces de sensorizar, monitorizar y gestionar datos de forma automatizada, lo que tiene diversas aplicaciones en transporte, salud, manufactura, servicios agrícolas, arquitectura, así como en los hogares y, en definitiva, en las ciudades. Esto, puede ser fuente de nuevos negocios, a propósito de las inversiones y la demanda que implica esta tecnología; también puede ser un tremendo apoyo para que la pyme interactúe más eficientemente con sus clientes y proveedores. Asimismo, explica Álex Lagos, gerente comercial de Tecnova, la IoT puede ser un importante apoyo para el desarrollo de ciudades y ciudadanos inteligentes, donde se enfatice el concepto de multicanalidad de atención y se busquen estrategias que permitan que el ciudadano no tenga que moverse de su casa o lugar de trabajo para realizarsus trámites. “Lo óptimo será llegar a una instancia donde el ciudadano sepa en qué etapa está su trámite o cuándo estará listo y no tener que pasar por oficinas burocráticas donde piden papel tras papel”, afirma.
 
TAREAS PENDIENTES
 
No obstante lo anterior, para que las pymes accedan a los beneficios de la IoT, se hace indispensable disponer de una infraestructura apropiada y capaz para gestionar todas las máquinas, dispositivos, computadores y gadgets conectados entre sí vía web. “Si bien es cierto, gran parte de los procesos en los diversos sectores productivos y de servicios ya se encuentran tecnologizados, todavía quedan sectores rezagados, como es el caso del ámbito público y de las pymes. El desconocimiento, la falta de recursos y de apoyo en el acceso a la optimización y mejoramiento de sus procesos es una realidad que, pese a los esfuerzos, sigue siendo un tremendo desafío”, señala Diego González, gerente general de Defontana. Las empresas y el mercado en general se exponen a otros retos que se relacionan con la entrega de nuevos servicios, en especial aquellos que se vinculan con la experiencia del cliente, los cuales además tendrán la necesidad de tener certificaciones adecuadas que sean un referente de confianza. A esto se suma la seguridad de las transacciones y de los datos, cada vez más expuestos y, por supuesto, la modernización de una legislación acorde a esta nueva tendencia que proteja los derechos y promueva los deberes, tanto de proveedores como de consumidores. Por último, “no se puede olvidar que la tecnología apunta a mejorar la calidad de vida, a dejar en manos de las máquinas lo que saben hacer bien, o sea, trabajos repetitivos y modelos predictivos de decisiones rutinarias, dejando espacio al cerebro humano a que realice las labores que solo él puede hacer: ser creativo e innovador. El mayor desafío es subirsea la cultura de la innovación y dejar de tener metodologías o tecnologías como mascotas y aceptar que se debe evolucionar y dejar morir lo que ya no es una solución óptima”, concluye Cristián López Urbina, de In Motion.
 
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Ediciones Especiales, El Mercurio